El viejo refrán de que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", como casi todos es aplicable a muchas facetas de la vida. El hombre, a mi juicio, como ser racional siempre piensa en las mejoras y cada vez que damos un paso de avance o satisfacemos alguna necesidad aparecen otras nuevas que resultan, en la mayoría de los casos más complejas y caras que las anteriores.