Decir cubano es decir dicharachero, o sea, parte de nuestra idiosincracia se caracteriza por buscar una frase recurrente para todo. Ahora, a mí, como buena cubana que soy me viene una a la mente, y les aseguro que aunque a veces la usamos en forma de jarana, en esta ocasión no me viene a la mente por nada agradable.
